Aunque llega el calor...¡no os confiéis! Os puede pasar lo mismo que a mi, que durante el invierno duro he tenido la garganta perfecta y ahora que asoma un poco el sol... ¡me atacan las anginas!
Pero tranquilas, tengo en mi poder un remedio infalible (y de toda la vida): miel + limón = mano de santo.
Además, contra lo que pueda parecer, la miel ayuda a reducir el colesterol en las arterias y previene ataques al corazón si se toma con dos cucharaditas de canela. También ayuda a aliviar los síntonas de la artritis mejorando la circulación, consigue reducir la sensación de escozor producida por las picaduras de insectos aplicada como una pasta, previene contra las infecciones en los riñones ingerida con agua caliente, y mejora las digestiones tras las comidas.
Así que ya sabeis, ¡no os quedéis sin miel en vuestras cocinas!
Isa

He probado queso de burgos con miel y está delicioso!
ResponderEliminarjo yo antes tomaba unas curaxaditas de miel me suavizaba muxo y me gustaba...creo que debería volver a hacerlo ;)
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