Más que comprar, el vicio es ir de tiendas. Una perdición en toda regla, vaya. El caso es que el fin de semana pasado Almu y yo nos acercamos a Ballonti sobre todo para asaltar Primark, esa gran maravilla de comercio que vende de todo a precios de outlet. Eso sí, la calidad de algunas prendas… en fin, que como dice mi madre…: “qué quieres, ¿duros a cuatro pesetas?”. Pues eso.
Sin embargo, yo tenía unas ganas inmensas de ir desde después del verano porque había visto en Internet una chaquetita preciosa, de esas que llaman ‘joya’ por dos duros, y aunque era evidente que a estas alturas ya no iba a quedar ni rastro de la chaqueta en cuestión, estaba ansiosa por comerme con la vista todas las cosas de la tienda. Total, que Almu también estaba animada, y para allí que nos fuimos.
Como no podía ser de otra manera un sábado a las seis de la tarde, Ballonti era un hervidero de personal y transitar por Primark era casi tan difícil como llegar al Polo Norte en piragua sin morir en el intento, así que tuvimos que luchar con el resto de clientes para encontrar ‘chollos’ y después aguantar la cola del probador y la de la caja. Almu se probó un LBD (para quien se perdió el anterior post sobre moda, aclarar que las siglas corresponden literalmente en castellano a un Pequeño Vestido Negro) súper bonito, con un escotazo precioso, así que no la creáis cuando dice que era exagerado porque no es cierto, le quedaba genial, lo que pasa que no puedo colgar la prueba gráfica porque dice que en la foto sale mal, así que os lo enseñaré en persona pero yo sigo pensando que estaba guapísima. Y yo me probé una falda negra de tul con cinturilla dorada muy bonita, pero muy enganchable al mismo tiempo, y además era una talla más grande de la que me hacía falta (chicas, he bajado a la 38, es algo increíble) así que por no aguantar de nuevo la cola de probadores… decidí no llevármela. También tengo que decir que las dos nos probamos -bueno, más bien hicimos el intento de probarnos- unas mallas elásticas con print como de cocodrilo en negro muy chulas pero no pudimos pasar de meter el tobillo porque eran lo menos elásticas que he visto en mi vida, estoy convencida de que a la chica que consiga ponérselas le dará una trombo al momento.
Lo que sí me llevé de Primark es un chollazo en toda regla: un súper anillo negro con un montón de brillos que además no se pondrá feo porque el lateral es como de plástico y no podía ser más bonito!!!! Y sólo por 3 euros!!! Estoy súper contenta!!! Y también me llevé una diadema y…. un gorro de lana con pompón incorporado!! Esto si que es una gran compra! Y sólo por 4 euros! Además creo que le voy a dar mucho uso.| Estos son los pantalones de lana. En fin... |
Hablando de gorros, Almu se probó uno muy original, con la cara de un oso dibujada, del estilo a los de las fotos que os pongo por aquí abajo. Y como no podía ser de otra manera en Primark, también vimos algo horrible: estos pantalones bombachos de lana que seguro que encima se pondrán de moda, pero yo la verdad es que no nos imagino a ninguna con ellos puestos. Bueno, sí, ¡nos imagino y me parto de la risa!
Después fuimos a Stradivarius y Pull&Bear que nos parecieron demasiado pequeños, y tenían muy poco género y también pasamos por Lefties, en donde me probé este nicky de encaje que la verdad es que en foto queda mejor que en persona. Desde aquí hago un llamamiento general para que si alguien sabe de alguna tienda en la que pueda encontrar camisetas de encaje por favor que me lo diga porque quiero una!!
La velada la acabamos cenando cerdamente en el Foster Hollywood. Lo que empezó siendo un homenaje a la comida basura desde las más puras ganas, acabó convirtiéndose en una guarrada de verdad gracias a la mezcla se salsas que me dejaron el estómago ‘revirao’. ¡Con la buena pinta que tenía todo antes de empezar!
Isa









