Cuando ya estábamos pensando en la prórroga e incluso en los penaltis,apareció el mejor Llorente y marcó el gol que nos daba el pase para la final.
En ese momento estalló la alegría y se mezclaron sentimientos de incredulidad y orgullo rojiblanco.
La realidad es que hay dos finales por delante y muchas ganas de sacar la gabarra a la ria 28 años después.
SÍ SE PUEDE
Almu
